Conocimiento y verdad
El conocimiento:
Conocer consiste en una actividad que tiene como objetivo la aprehensión de un estado de cosas, de tal forma que pueda ser compartida con los demás.
En el conocimiento se puede siempre diferenciar dos polos o elementos intervinientes: el sujeto que conoce y el objeto que es conocido por lo cual se puede distinguir también entre la actividad de conocer, propia del sujeto y ligada a la búsqueda de la verdad y el conocimiento como resultado de esa actividad, que se refiere preferentemente a la verdad hallada.
Las ciencias nos suministran conocimiento sobre los distintos ámbitos de la realidad, la epistemología, en cambio, se encarga de estudiar el conocimiento. Cómo disciplina filosófica, establece en qué consiste, qué método puede proporcionarlo, cuál es su origen y cuál es su límite, puesto que es precisamente la rama de la filosofía que se ocupa de analizar en qué consiste el conocimiento, determinando su origen y validez. Aunque todos los filósofos se han ocupado de las cuestiones epistemológicas, sin embargo, es a partir del siglo XVII cuando el problema del conocimiento se vuelve central para la filosofía, debido a dos razones: la importancia de las ciencias de la naturaleza que llevan a examinar el tipo de conocimiento que producen para determinar qué hacía posible su eficacia e infalibilidad; y la consciencia de la dimensión básica del conocimiento, que lleva a considerar la epistemología como la base de las demás ciencias, puesto que antes de iniciar cualquier investigación debe determinarse sí podemos llegar a conocer lo que se pretende o si, al sobrepasar nuestras posibilidades, se convierte en un trabajo inútil.
Hay tres aspectos relevantes que debe determinar la espistemología sobre el problema general del conocimiento relativos a tres interrogantes que debemos despejar: cuánto, cómo y para qué conocemos.
La primera se refiere a los grados de conocimiento. Debemos distinguir por ello en primer lugar entre la ignorancia y el conocimiento. La primera es un estado mental en el que el sujeto se reconoce desconocedor del saber. Para Sócrates, por ejemplo, el reconocimiento de este estado es imprescindible como paso previo y necesario para saber (“Sólo sé que no sé nada”, la ironía como primer paso del diálogo para hacer consciente al sujeto de su ignorancia).
En el conocimiento entendido como sinónimo de saber cabe distinguir tres actitudes ante el conocimiento que determinan grados diferentes en relación con la certeza que tengamos sobre el mismo.
La Opinión es un estado de conocimiento en el que el sujeto considera algo como verdadero pero no tiene seguridad en ello, ni objetiva (no puede dar una justificación a los demás de modo que tengan que aceptarla) ni subjetiva (tampoco se atreve a afirmar su convencimiento). La Creencia es el modo de conocer cuando alguien está convencido de que lo que piensa es verdad, pero no puede aducir una justificación que pueda ser aceptada por todos, por lo que su seguridad es sólo subjetiva y no tiene una justificación objetiva suficiente. El Saber en sentido estricto es una opinión que se fundamenta tanto subjetiva como objetivamente, se tienen razones para afirmar tal cosa y convencer a otros de la misma, tenemos por tanto certeza o convicción plena de que tal cosa es verdad.
Cuando establecemos grados de conocimiento estamos haciendo una distinción entre verdad y certeza. Ambos conceptos no son lo mismo. La certeza es un estado subjetivo que nos lleva a considerar algo como verdadero pero que no garantiza que lo sea, ya que por muy fuerte que sea el asentimiento a la verdad de una opinión, una creencia o un saber, la mente puede adherirse a una afirmación falsa. Por el contrario, cuando hablamos de verdad estamos refiriéndonos a un estado objetivo, una propiedad de las proposiciones.
En general, consideramos subjetivo lo relativo al sujeto, por oposición al mundo externo. Se considera pensamiento subjetivo aquel que es personal del sujeto y que está influido por su particular punto de vista y concepción del mundo, y no sólo por las características o propiedades que tiene el objeto. Objetivo es lo relativo al objeto, por oposición al sujeto que conoce. Se considera pensamiento objetivo aquel que es independiente del sujeto que lo tiene y que, por tanto, es aceptable por cualquiera. Surge independientemente de las particularidades del sujeto que conoce, pues se basa en las propiedades del objeto.
Determinar cómo conocemos nos remite al tema de las fuentes del conocimiento. Desde las primeras reflexiones de los filósofos griegos se introdujo la distinción entre dos fuentes principales de conocimiento: la razón y la sensibilidad, a cada una de las cuales dan un peso diferenciado las diferentes propuestas filosóficas que se han sucedido históricamente.
El conocimiento racional es aquel que nos proporciona lo que hay de permanente y fundamental en las cosas a través de la razón, que produce diferentes formas de conocimiento: una inmediata, como la intuición; otras mediatas, como la inducción, la deducción, la reflexión, etc…, que están ligadas generalmente a algún tipo de experiencia.
El conocimiento sensible, por el contrario, pone de manifiesto los aspectos cambiantes de las cosas. La sensibilidad proporciona la experiencia básica acerca de las cosas pero sus datos han de incluirse siempre en un contexto teórico-racional que los haga inteligibles, sin el cual la experiencia sensible sólo aportaría información inconexa y carente de significado. Además, la experiencia también depende de diversas instancias humanas capaces de producirla y de interpretarla. Por eso podemos hablar de experiencia cotidiana, filosófica, religiosa, estética, amorosa, etc…
Ambos conocimientos, racional y sensible, se dan siempre mezclados. Pero en la historia de la filosofía encontramos propuestas que dan un mayor peso a uno u otro. Las dos fuentes cumplen su papel en los distintos tipos de conocimiento entre los que podemos distinguir al menos los siguientes: precientífico (cotidiano), científico, técnico, filosófico y religioso.
En tercer lugar determinar para qué conocemos nos lleva a hablar de los intereses del conocimiento: resolver problemas, aumentar nuestro bienestar, acrecentar nuestras posibilidades. Los intereses pueden ser particulares, propios de un individuo o grupo, o comunes a todos los seres racionales. En cuanto intereses comunes Habermas y Apel han elaborado una teoría de los intereses del conocimiento que distingue tres tipos: técnico (interés por dominar y explotar la naturaleza que sirve de guía a las ciencias empírico-analíticas como la física y la biología), práctico (interés orientado a la comunicación y al entendimiento entre los seres capaces de comunicarse por el cual se guían las ciencias histórico-hermenéuticas como la historia) y el emancipativo (interés por liberar a los seres humanos de la dominación y la represión que sirve de guía a las ciencias sociales críticas como la psicología cognitiva o la crítica de la ideología).
Si el conocimiento teórico está constituido por todas aquellas informaciones que describen y explican el mundo natural y social que nos rodea, el práctico no es una explicación ni una descripción sino un saber actuar en él, ya sea en la manipulación del entorno, en la producción de bienes, en la elaboración de obras de arte o en la determinación de la acción correcta. El teórico es un saber contemplativo y desinteresado que surge por el simple deseo de conocimiento, no para garantizar nuestra supervivencia ni nuestro bienestar, aunque lo cierto es que suele contribuir a ello, pues consiste en describir, explicar y predecir. Ambos, conocimiento teórico y práctico, están tan relacionados que, estrictamente, no pueden darse el uno sin el otro. Entre ellos además hay una jerarquía, pues todos han de ponerse al servicio del interés supremo de todo conocimiento que es la liberación de los seres humanos.
Finalmente la cuestión más radical que presenta el conocimiento es si es posible conocer, cuestión que ha provocado al menos seis tipos de respuestas o posturas ante la posibilidad del conocimiento:
Dogmatismo: Es la posición filosófica según la cual podemos adquirir conocimiento seguro y universal, y tener absoluta certeza de ello. Defiende la posibilidad de ampliar progresiva e ininterrumpidamente nuestros conocimientos. Se trata de una posición optimista uno de cuyos principales defensores ha sido René Descartes.
Escepticismo: Es la posición opuesta al dogmatismo que considera imposible obtener conocimientos fiables porque piensa que nunca hay una justificación suficiente para aceptar algo como verdadero. Hay dos variantes: el escepticismo moderado duda de que sea posible un conocimiento firme y seguro, mientras que el radical niega que sea posible tal conocimiento. Pirrón (360-
Subjetivismo y relativismo: niegan la posibilidad de alcanzar verdades absolutamente válidas, de alcance universal. Para el subjetivismo averiguar si algo es verdadero depende de cada sujeto. Para el relativismo reconocer algo como verdadero o falso depende de cada cultura, época o grupo social. Los sofistas (siglos V-IV a.J.) son considerados los padres del relativismo epistemológico y moral
Pragmatismo: identifica lo verdadero con lo útil. Uno de sus defensores ha sido el filósofo William James (1842-1910).
Criticismo: Postura intermedia entre el dogmatismo y el escepticismo para la cual el conocimiento es posible pero no es incuestionable ni definitivo sino que debe ser revisado y criticado continuamente para detectar posibles falsificaciones y errores. Para el criticismo es posible obtener conocimientos verdaderos pero siempre que realicemos al menos una de las dos tareas siguientes: que tratemos de aclarar hasta dónde pueden llegar nuestras facultades de conocer; o bien que intentemos contrastar críticamente nuestros conocimientos de la realidad. El primer tipo es el criticismo kantiano y sugiere una crítica de la razón para averiguar hasta dónde puede conocer. El segundo es propio del racionalismo crítico de nuestro siglo, sostiene que todo saber es falible y, por eso, tiene que ser puesto a prueba.
Perspectivismo: Postura que aunque tiene puntos en común con el relativismo difiere de éste en uno fundamental: no niega la posibilidad teórica de una verdad absoluta. Cada sujeto o colectivo que conoce lo hace desde un punto de vista particular o perspectiva, por lo cual tiene una visión parcial de la realidad. Esta visión no es falsa y, además, es insustituible, porque toda perspectiva recoge un aspecto importante de la realidad. Por lo tanto, en su medida, todas las perspectivas son verdaderas, y la reunión de todas ellas, si fuese posible, sería la verdad absoluta. La verdad es entonces una conjunción de perspectivas, dado que cada uno de nosotros y cada generación histórica descubre una nueva perspectiva de la realidad. El filósofo español contemporáneo José Ortega y Gasset es uno de sus defensores.
EJERCICIOS:
- ¿En qué consiste conocer, cuáles son los dos elementos que intervienen y la distinción que imponen?
- ¿Qué es la epistemología? ¿Cuándo adquiere mayor relieve y por qué?
- ¿Qué tres interrogantes principales debe despejar la epistemología en relación con el conocimiento?
- ¿Cómo definimos la ignorancia? ¿Puede ser el punto de partida para el conocimiento? ¿Quién defendió esta posición?
- ¿Cuáles son los grados de conocimiento en relación con la certeza?
- ¿En qué se diferencia certeza y verdad? Relaciona los dos conceptos con el sujeto y el objeto.
- ¿Cuáles son las dos fuentes de conocimiento? ¿A qué tipo de conocimiento dan lugar? ¿Cómo se relacionan entre sí?
- ¿Cuáles son los tres tipos de conocimiento en función del interés del mismo? ¿Cómo se relacionan?
- ¿Qué posturas se han defendido en la historia de la filosofía en relación con la posibilidad del conocimiento?
10. Coloca en la casilla que le corresponda:
| - Consiste en … - Explicar - Determinar las causas que lo producen. - Para mañana se esperan temperaturas similares pues no ha disminuido la concentración nubosa. | - Constatar y analizar lo que ocurre, y señalar sus características. - Las altas temperaturas de estos días se deben a la capa de nubes que no deja pasar los rayos solares y no deja escapar el calor | - Describir - Anticipar lo que ocurre - Esta mañana se ha registrado temperaturas entre 20º y 27º C. - Predecir - Ejemplos |
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11. Indica si las siguientes afirmaciones son opiniones, creencias o conocimientos. Justifica por qué:
- Te quemaste, porque el asa era de metal y conduce el calor.
- No me preguntes por qué, pero estoy convencida de que vendrá.
- Ya sé que el agua está compuesta de hidrógeno y oxígeno.
- No te pongas así, sólo he dicho que no creo que no volverá a ganar.
- Tengo la impresión de que éste será un buen año.
12. Lee atentamente las siguientes frases e indica cuáles de ellas expresan conocimiento y cuáles no. Justifícalo.
· Los ruiseñores son mamíferos voladores.
· Si suelto la manzana, caerá porque la Tierra ejerce sobre ella una gran fuerza gravitatoria.
· La √16 = 4, porque la raíz cuadrada de un número es su mitad.
· Seguro que hay vida inteligente en otros planetas.
13. Lee atentamente las siguientes frases e indica de qué manera nos hablan de la realidad (la describen, la interpretan o la predicen):
- Todos los seres humanos tienen cabeza.
- El dolor de muelas está causado por una infección.
- El átomo de hidrógeno tiene un electrón.
- Siempre que la temperatura sea inferior a 0ºC, el agua estará en estado sólido.
14. Marca en cada casilla con + o – según estimes que se da en mayor o menor grado cada características para cada tipo de conocimiento:
| | Opinión | Creencia | Saber |
| Seguridad | | | |
| Justificable | | | |
| Objetivo | | | |
15. Completa el siguiente cuadro:
| | POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO | |||||
| Posturas | Dogmatismo | | | Criticismo | | |
| Características | | Niegan o du-dan de la exis-tencia de co-nocimiento firme y segu-ro. | | | | |
| Representantes | | | Sofistas | | | Ortega y Gasset |
16. Indica a cuál de las actitudes presentes en el cuadro anterior pertenecen las siguientes frases:
· Todo es según el color del cristal con que se mira.
· Nuestro entendimiento puede conocer la esencia inmutable de las cosas y de ese modo conocer verdades eternas y absolutas.
· Eso que dices es verdad aquí, pero en otras culturas sería inaceptable.
· “Nada existe. Si existe algo, no lo podemos conocer. Supuesto que existiera algo y no lo pudiéramos conocer, no lo podríamos comunicar” (Gorgias)
· No podemos aceptar sin más que lo que hemos aprendido de nuestros abuelos. Hemos de ser críticos para así ampliar nuestro conocimiento.
17. Establece en la siguiente situación el origen y la posibilidad del conocimiento:
“A pocos kilómetros de Dpaong, capital del norte de Togo, está Toaga, un pequeño poblado, escondido en la inmensa sabana subsahariana. Un grupo de niños escucha la lectura de una historia que habla de casas muy altas y ascensores que suben y bajan sin parar. El libro es europeo, claro. Las preguntas al monitor son incisivas. “Un ascensor es como una gran caja que sirve para subir a las personas a grandes alturas, donde viven”. Al acabar la explicación todo parece bastante claro y comprensible. Al día siguiente, sin embargo, todavía quedaba una pregunta clave que ni los grandes sabios del poblado hubieran sabido explicar: “¿Quién tiraba de la cuerda desde arriba?” No hubo forma de hacer comprender la respuesta del monitor a esta pregunta.”
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